miércoles, enero 02, 2019
Conversación 1
- Soy arquitecta
- Ayyyy! Yo necesito arreglar la cocina / el baño / el apartamento
- Que pena, es que yo no ejerzo en el sentido tradicional que la gente conoce…
- ¿Y entonces qué hace?
- Estudios sobre patrimonio y territorio
- Ah (Y se van con cara de no entendí)
Conversación 2
- El proyecto vale seis millones de pesos
- ¡Pero si el arquitecto tal me hace los planos por seiscientos mil!
- (Mejor me quedo callada)
Conversación 3
- Mi tarifa es de doscientos mil pesos por consulta en patrimonio, ya si se requiere una asesoría sobre el proyecto evaluamos los requerimientos y alcances y le hago una propuesta.
- (Silencio total)
Conversación 4 (Entre colegas)
- Oye ¿A cómo está el metro cuadrado de diseño de …?
- Ni idea ¿Has aplicado el tarifario?
- Eso no lo paga ni el gobierno.
El estructural me cobra a tanto el metro cuadrado, voy a cobrar lo mismo o un poquito menos a ver si me dan el trabajo.
Conversación 5
- No me cobre este diseñito y le doy la obra
- Mejor si me da la obra le descuento del valor del contrato el diseño
- ¡Huy! ¿Pero cómo así? Si eso es un dibujito
- Pero sin el “dibujito” como usted lo llama no hay obra
Conversación 6 -
Eso está muy caro, el maestro me lo hace más barato
- Vaya y que se lo haga el maestro
¿Cuántas de estas conversaciones han tenido en su vida profesional de arquitectos?
¿Con cuantas de estas situaciones están familiarizados?
¿Para dónde vamos en el ejercicio profesional si muchas veces los mismos arquitectos titulados no conocen realmente los alcances de la profesión?
sábado, septiembre 15, 2018
REHABEND 2014 - Artículo 1.2.08
El tema del Patrimonio Cultural Inmueble en los Planes de Ordenamiento Territorial
La casa natal del general Custodio García Rovira
Estado del patrimonio cultural inmueble en el Departamento de Santander
lunes, noviembre 01, 2010
Arquitectura: El futuro de la arquitectura está en los materiales tradicionales
No obstante la utilidad de las sofisticadas técnicas avanzadas de diseño por computadora, los severos cambios climáticos que ha experimentado el planeta en los últimos años, han promovido que muchos de los profesionales de la arquitectura y la construcción dirijan su atención hacia las técnicas y materiales constructivos tradicionales, pues se ha comprobado que son mucho más respetuosos con la ecología y que incluso pueden ayudar a mejorar las condiciones ambientales.
Debido a lo anterior, cada vez con mayor frecuencia podemos encontrar propuestas arquitectónicas resueltas a partir de modelos, técnicas y materiales ancestrales estrechamente relacionados con el medio ambiente que, hasta hace algunos años, se encontraban guardadas en el baúl de los recuerdos.
De esta forma, han reaparecido en el escenario de la arquitectura los muros de bajareque (2), los repellados de cal y arcilla, el adobe y muchos otros materiales que los constructores de la era de la máquina dejaron atrás, favoreciendo lo artificial y todo lo que ostentara una imagen fabril que simbolizara el progreso económico y la evolución de la arquitectura.
Muros de bajareque
No obstante que en la actualidad muchos comparten aquella visión, cada vez es más frecuente que, en favor de una mejor calidad de vida, se exalten los valores de lo “primitivo” y lo “autóctono”. En proyectos de diversas escalas y tipologías (viviendas, hoteles, escuelas, pabellones, proyectos de urbanización y regeneración urbana, etc.), los arquitectos vuelven a observar el sol, analizar el clima y el comportamiento de los materiales en las diferentes estaciones del año; vuelven a integrar los edificios con el paisaje y hasta imitar a la propia naturaleza; tal como lo hicieran los constructores de las civilizaciones ancestrales.
La tendencia es generar hábitats que no ejerzan dominio sobre la naturaleza sino que se conviertan en parte de ella. Un interesante ejemplo es el proyecto denominado como “Casas Mariposa” (“Soe Ker Tie Hias” en idioma tailandés) diseñado por TYIN Tegnestue, un grupo de estudiantes de arquitectura que trabajan sin fines de lucro. Este proyecto de vivienda, ubicado en Noh Bo, Tak, Tailandia, consiste en una serie de casas prefabricadas de bambú, cubiertas con unos techos abatibles o “alas de mariposa”, que a la vez que permiten una eficaz ventilación, recogen las aguas pluviales para su posterior reciclaje. Estas casas de dimensiones mínimas, concebidas según los métodos tradicionales, fueron prefabricadas y ensambladas en el lugar.
Otro fascinante proyecto que retoma soluciones ancestrales para generar ambientes confortables en lugares de clima extremo es “La Casa enterrada” diseñada por el despacho de arquitectura Productora. Esta residencia, ubicada en el desierto de Chihuahua, uno de los lugares de clima más extremo de México, fue parcialmente enterrada para aprovechar la masa térmica del suelo y equilibrar las diferencias de temperatura. Esta solución permite que el suelo, más frío alrededor de la casa, absorba el calor acumulado durante el día, para calentar la vivienda por la noche. Los espacios al interior de la casa se organizan alrededor de una serie de patios y aberturas en el techo que ofrecen unas vistas espectaculares, mayor entrada de luz y ventilación. Las habitaciones y las terrazas de la vivienda están esculpidas siguiendo la inclinación de la casa. En la planta baja, una serie de patios rectangulares en forma de terrazas; encima, todos los espacios encuentran su lugar bajo un enorme techo inclinado o topografía artificial en medio de un paisaje natural, único y agreste.
En países como el Reino Unido de Gran Bretaña, cada vez con más frecuencia se llevan a cabo obras con materiales milenarios que incluso, habían quedado en el olvido. Uno de ellos es la polémica cannabis, un material altamente resistente, térmico y ecológico. Este noble material, recientemente se ha utilizado para construir algunos prototipos de vivienda, incluso, el proyecto denominado como Hempod, un pequeño modelo desarrollado por la Universidad de Bath (para mayor información ver artículo: http://noticias.arq.com.mx/Detalles/11505.html), fue construido como un pequeño laboratorio donde durante 18 meses científicos y académicos de la universidad registrarán el comportamiento de este material para confirmar que es uno de los mejores que existen en la actualidad, tanto desde el punto de vista ecológico, estructural y económico.
Algunos arquitectos, como en el caso del chileno Smiljan Radic, utilizan el barro, la madera, el cobre y la piedra de forma poética para conformar espacios que pueden incluso considerarse como escultóricos, pues más allá de establecer una forma y organización de vida, proponen una estética que, si bien, no pierde su carácter arquitectónico, tiende hacia lo plástico. Lejos de las leyes del mercado y de las modas arquitectónicas, la obra de Radic ofrece un punto de vista independiente, sutil y metafórico que habla de tradiciones, cultura y medio ambiente, sin escapar a las necesidades del nuevo milenio.
Para los arquitectos del presente siglo, las raíces de la arquitectura representan una fuente inagotable de inspiración, que desde el momento en que propone la integración con la naturaleza representa la propia evolución de la arquitectura.
1. Término anunciado en la 11° Bienal de Arquitectura de Venecia y que ofrece un nuevo enfoque de la arquitectura, tomando como base las herramientas y técnicas avanzadas del diseño por computadora. (Para mayor información sobre el tema da clic en: http://noticias.arq.com.mx/Detalles/11235.html)
2. Bajareque /Bahareque. Muro construido a partir de un tejido de palos y cañas recubiertos con arcilla. En un principio el bajareque fue utilizado por los campesinos y personas de bajos recursos para construir sus viviendas.
* Actualmente 9.50/10
sábado, enero 02, 2010
Fotografias de Bucaramanga
http://www.flickr.com/photos/nahirpaboncastro-arquitecta/
http://www.flickr.com/people/nahirpaboncastro-arquitecta/
miércoles, enero 28, 2009
PATRIMONIO, MEMORIA, IDENTIDAD…
Patrimonio, memoria, identidad, palabras que representan conceptos, ideales, afianzamiento, las raíces del ser humano y el colectivo social en que se desenvuelve y desarrolla su vida. Así como un árbol es tan fuerte como el afianzamiento de sus raíces en la tierra se lo permite para tomar su alimento, y proyectar sus ramas hacia el cielo, de igual manera la memoria y con ello el patrimonio ponen las bases de la identidad en un colectivo humano y su cohesión hacia un objetivo una mirada un sueño o un ideal conjunto desde el presente hacia un futuro, contemplando lo que se dejará como un legado a las generaciones subsiguientes, si es que se logra ese acuerdo.
Realizar un recuento a manera de diagnóstico sobre el Patrimonio en el Departamento de Santander nos lleva a un recorrido largo y extenso de trabajos de iniciativa ante todo, personal, realizados en la medida que se tiene acceso a exiguos recursos, provenientes en general del estado al final de una fatigosa, desgastante y extenuante labor de gestión para obtenerlos; del mismo modo, la financiación privada conlleva una labor igual.
La riqueza patrimonial del Departamento de Santander es invaluable, tanto en lo natural como en lo cultural, la conformación geográfica misma del territorio permite la coexistencia de multiculturalidades con sus respectivas expresiones y, el patrimonio acumulado durante los años es para nada despreciable.
El patrimonio natural del Departamento, constituido por su paisaje, montañas, ríos, cascadas y caídas de agua, grutas y cuevas, depresiones y el majestuoso cañón del río Chicamocha, es invaluable y majestuoso, por fortuna, la falta de vías ha permitido su permanencia en el tiempo, protegiéndolo del impacto negativo que podría originar un turismo incontrolado y mal educado, tanto en lo cultural como en lo ambiental y por supuesto en lo patrimonial. Lastimosamente, el sector turístico se ha tornado en una alternativa de generación de recursos económicos, y con ello se inicia el proceso de querer atraer estos recursos por lo que es necesario un trabajo mancomunado desde lo cultural, lo ambiental y lo turístico, para que este sea un factor de desarrollo con impacto positivo.
El patrimonio cultural del departamento es tanto o más rico, la diversidad de climas y culturas han permitido el surgimiento de innumerables manifestaciones dejado legados únicos: el lenguaje propio del santandereano, que preserva costumbrismos de la conquista y colonia española junto al casi desaparecido legado ancestral indígena, preservado al interior del territorio y que en ocasiones hace necesario la explicación de su sentido y significado. La riqueza gastronómica que permite tres o cuatro maneras de presentar la arepa, el cabrito y el mute platos típicos de la región andina y del departamento; el sancocho, común a todo el territorio del departamento; la preservación de platos propios de zonas específicas o la muy particular manera de presentar y servir el tamal; en este tema merecerían capítulo aparte el bocadillo veleño y las hormigas culonas sin lugar a dudas los más grandes embajadores de la cultura santandereana. El vestuario del campesino de la región andina, cuya lectura se ha perdido en el tiempo y muy pocos logran distinguir a simple vista de qué región se procede según el uso de un pañuelo, los ornamentos de las blusas y faldas de los atuendos femeninos o las a veces no tan sutiles diferencias en el sombrero.
La riqueza de la producción musical del pasado que tiene sus más reconocidos referentes en la región andina del departamento, sin que por ello carezca de mérito la tradición musical ribereña, al interior del departamento se aprende la interpretación desde casa y luego se pule por fuera, en la escuela. En este sentido se presenta el rescate del “moño” y del baile del torbellino. Y con esto, la tradición de la feria, para compartir y departir, ferias de origen religioso o laico, donde orgullosamente se mostraba el fruto del trabajo: frutos de la tierra, ganado, artesanía y el desfile de las delegaciones que recuerdan la llegada grupal de los campesinos al centro poblado, transformado con el tiempo en desfile de carrozas. La artesanía, herencia indígena representada en los tejidos y la cerámica, tejidos que han perdurado en el tiempo, materiales, tramas, colores, preservados en museos y perdidos del uso común.
La tradición oral, se mantiene por milagro pues a las nuevas generaciones les atrae otro tipo de historia.
La preservación de la memoria en museos, casas de la cultura y bibliotecas es bastante más que precaria: colecciones de distinto orden, que con muy pocas excepciones has sido reunidas con buenas intenciones y poca asesoría técnica para su catalogación, montaje y exhibición, mostradas en una muestra variopinta de objetos y temáticas. La arqueología se representa en piezas procedentes mayormente de guaquería y no de exploraciones arqueológicas; los valiosos tomos de la biblioteca departamental guardados en cajas sin la más mínima protección; archivos carentes de las condiciones adecuadas para la preservación de los documentos, que a su vez no se encuentran debidamente clasificados ni catalogados. El arte religioso, bajo la responsabilidad de las instituciones religiosas tampoco ha sido inventariado.
Sólo existe en el departamento una escuela – taller de artes y oficios, creada por iniciativa privada y funcionando con apoyo de recursos estatales y de cooperación internacional, gracias a la gestión de sus organizadores.
De igual manera, los pocos grupos de vigías de patrimonio que existen en el departamento, muestran poca presencia y no aparecen en el listado de la página web del Ministerio de Cultura.
El patrimonio inmueble, el más visible y conocido, se percibe más como un problema para el desarrollo que como la riqueza cultural que es. El departamento es uno de los más ricos en cuanto a éste, no por la presencia de impresionantes elementos arquitectónicos sino por la presencia del patrimonio modesto en todo su territorio y el estado general de los conjuntos urbanos, que gracias a la falta de recursos han podido ser preservados de la desaparición por el avance del “desarrollo y la modernidad” representado en “obras de cemento”. Cuatro Centros Históricos declarados Patrimonio Cultural de Ámbito Nacional (lo que antes se conocía como Monumento Nacional) que están a la espera de la formulación de sus Planes Especiales de Manejo y Protección, estudios de reglamentación de marcos de plaza para once municipios y un corregimiento que nunca se adoptaron por parte de las administraciones municipales. Treinta y cuatro estaciones de ferrocarril por inventariar y esclarecer su real situación y valor. Los caminos indígenas, reales y de Lenguerke en peligro de desaparición. Innumerables muestras de edilicia desaparecida y amenazada de desaparición. La realización del Inventario de Patrimonio Cultural Inmueble del Departamento, deja establecido un principio de acciones a ser realizadas en el tiempo no definido de las voluntades políticas.
Planes de Ordenamiento Territorial que cuando reconocen la presencia del patrimonio cultural inmueble, preservan fachadas pero desatienden el objeto y el conjunto urbano en el que se incluye, desconociendo espacialidad, lenguaje formal, materiales y centros de manzana.
Acciones municipales independientes y descoordinadas de las instancias departamentales y nacionales que han permitido declaratorias de ámbito local sin tener el respaldo y la asesoría necesarios y adecuados para su manejo y protección, basados en el sentir local y sin el soporte de estudios profundos.
Se percibe la ausencia de profesionales calificados para el trabajo en el área de patrimonio cultural, dos facultades de arquitectura que no tienen en sus respectivos pensum asignaturas de patrimonio ni siquiera como electivas complementarias; ingenieros civiles que descalifican la arquitectura de tierra; historiadores y sociólogos enfocados a otras instancias; músicos, hoteleros, programas de turismo y comunicadores ídem y falta de programas académicos en el campo de la gestión, ponen de presente el distanciamiento de la academia respecto al tema de patrimonio, siendo el programa “Por los caminos del gran Santander”, patrocinado por la Universidad Santo Tomás de Aquino – Seccional Bucaramanga, el único elemento visible del interés de la academia por el patrimonio y la memoria.
A todo esto se suma la actuación de las instancias estatales, percibida como ineficaz, ineficiente, con pobres resultados en la coordinación, gestión y acciones en el sector. La lentitud de los trámites y el evidente manejo anti técnico aunado a los exiguos recursos que se destinan al patrimonio cultural inmueble hacen más difícil su preservación. El desconocimiento de la legislación y la normativa admite la descoordinación de los niveles nacional, departamental y municipal, hecho que permite las acciones locales avaladas por el nivel nacional con el desconocimiento del nivel departamental, o casos como el de la aprobación del plan de turismo para San Juan Girón, que tiene serios cuestionamientos desde el ámbito del patrimonio.
Funcionarios a los que se descalifica por parte del sector debido a su desconocimiento y falta de interés por el mismo. La ausencia de archivos organizados, listados representativos, directorios e inventarios al interior de las entidades estatales y para conocimiento público, la falta de estudios serios, técnicos y documentados para preservación de la memoria y un Consejo Departamental de Patrimonio que a la fecha no ha entrado en funcionamiento, muestran un triste panorama del patrimonio cultural y de la preservación de la memoria.
Se propone entonces actuar en 3 sentidos:
1. Conocimiento, reconocimiento y proyección
Divulgación de la legislación cultural
Investigación y documentación del patrimonio cultural a través de listados representativos, directorios, inventarios.
Difusión y fomento a través del desarrollo de programas y proyectos que motiven la participación comunitaria en torno a su identificación, preservación, difusión y sostenibilidad, entre ellos los programas de vigías del patrimonio y las escuelas – taller.
Celebración del mes del patrimonio
Declaratorias de Bienes de Interés Cultural del Departamento de Ámbito departamental y municipal
Mapeo departamental del sector
Sistema de información de inventario y registro del Patrimonio Cultural del Departamento
Publicaciones periódicas especializadas en el tema
2. Formación y estímulos
Revisión de los contenidos de los PEI en las áreas de ciencias sociales
Inclusión de asignaturas de patrimonio en los pensum de las carreras universitarias.
Becas de estudios para posgrados
Bolsas de trabajo para investigación
Formación de gestores de patrimonio cultural
Aplicación del régimen de incentivos al Patrimonio Cultural
3. Gestión
Establecer las líneas de acción para las actuaciones sobre el patrimonio de manera transversal e intersectorial
Recomposición del manejo cultural del departamento a través de una “gerencia de cultura”.
Implementación de los mecanismos y herramientas del Sistema Nacional de Patrimonio Cultural.
Operativización del Consejo Departamental de Patrimonio
Operativización de las redes de museos, casas de cultura y bibliotecas
Establecer los lineamientos de formulación de los planes departamental y municipales de turismo teniendo como base el patrimonio.
Formular los Planes de Manejo y Protección de los Bienes de Interés Cultural del departamento en conjunto con la nación (Ministerio de Cultura) y los municipios
Supervigilancia sobre la aplicación de los recursos de la cultura
Incentivar la formulación de proyectos y el acceso a recursos de la Cooperación Internacional